Mi vecino el médico, me pone cachonda
Ana llegó con paso vivo al portal de su casa, abrió la puerta, oyó voces y se apresuró.
—mierda. —dijo al llegar al ascensor y ver las puertas cerradas.
Tenía la vejiga llena y de tanto aguantarse le empezaba a doler la tripa.
Observó con resignación como el panel lumin...