La chica con sorpresa que me encontré en mi club preferido
Gruñía de gozo y me decía, “si papi hazme gozar”. Sacó un tarro de vaselina de la mesita y se untó su ano. Metía primero un dedo, después dos y después tres. Cogió un condón. Lo sacó de su empaque lo puso en su boca y con una destreza increíble lo colocó en mi rabo y empezó a chupármela. Me...