Doña Remedios (5)
Mientras Gabriela con un poco de trabajo se voltea sobre la cama, es una mujer, robusta, y tiene demasiada carne sobre los huesos como para ir saltando por ahí. Me pide que me tumbe boca arriba, acerca su coño a unos centímetros de mis labios, lo repaso con la lengua por todas partes, mientras ella se masturba el clítoris...