Dos sementales en el aeropuerto
Un golpe seco en mi espalda, con las palmas de las manos echadas hacia atrás como si estuviera sujetando el espejo del baño, mientras que él me empujaba con su cintura, pequeños, pero profundos golpes, metiéndome tanto la polla en mi coño que todos mis sentidos se habían disparado, mi...