Una como tantas otras...
-Avísame cuando llegues por favor -dijo al pie del vehículo- no importa la hora.
-Te aviso -respondió dando un beso a su mejilla- no te preocupes.
-Ana -volvió a hablar haciéndola detener- ya te extraño.
-¡Tonto! -dijo- no demos espectáculo, solo son tres días.
As&i...