Debajo de un árbol con mi padre y mi hermano
Supongo que nuestro padre sospechaba algo porque no tiene sentido que se haya adentrado en esa arboleda durante la siesta para seguirnos a mi hermano y a mi hasta aquel árbol en donde nosotros nos divertíamos. Se puede decir que nos encontró con las manos en la maza, como suele decirse y en vez de retarnos y de mandar...