Bucle erótico
Llevaba seis meses sin pareja y necesitaba un desahogo. Se encaminó al barrio chino y escogió una calle y un bar al azar.
Negoció precio y servicios con el chino de la entrada que no hablaba español. No acabó de enterarse muy bien lo que estaba contratando, pero el chino le indicó por señ...