Tacones
La mesa fría en mis senos me lastimaba un poco pero en vez de molestarme me excitaba más, ella le comenzó a bajar la rapidez pero le daba profundo, pegando su pelvis todo lo que podía de mis nalgas, sabía que estaba por correrse así que comencé a empujar mi trasero cada vez que me la metía, me encantaba sentir...