Princesas
Elisa volvió a casa por Navidad. Tocó el timbre y le abrí la puerta. "¡Hola, feliz Navidad!", me dijo plantándome un beso en los labios. La hice pasar.
Elisa es mi amiga. Vivía conmigo. En fin, lo diré, follábamos de vez en cuando. Pero no era, digamos, lo que se dice &qu...