Mi mujer por un sofá
—Es buena idea. Dicho esto, Laura se quitó el vestido sin levantarse para que nadie la viera, quedando totalmente desnuda a excepción de sus sensuales zapatos de tacón. El hombre se levantó para que ella pudiera acostarse, tumbándose entre sus piernas y con la polla en la mano apuntó a la entrada de su máquina de placer, de un em...