Juegos húmedos
El rojo glande ya está fuera y sobre él se mezcla mi viscoso flujo con el agua de la ducha hasta que el primero queda diluido en un abrir y cerrar de ojos. Aprieto más y deslizo mi mano sin interrupción desde la punta de mi polla hasta la base. Repito la acción decenas de veces percibiendo con cada una...