El FTM en el parking
Lo único que denotaba que antes era una chica, era la vagina, la cual seguía en su sitio sin cambios, con labios gruesos y abultados; una rajita de aspecto delicioso. Lástima que la cita tenía que ser visto y no visto, e íbamos a ir al grano que, si no, menudas lametadas metería a ese rico chochito. Salí con tiempo...