Una historia de sexo: Mi amante Virginia
Acababa de llegar a Madrid, soy arquitecta y una de las mejores empresas de este país se había fijado en mi trabajo, estaba ilusionada y muy contenta, a mis 28 años tenía un buen trabajo, un buen sueldo, y un piso precioso que me habían cedido durante dos años, era un ático de dos habitacio...