Tres amigos: La madre de uno de ellos es objeto de deseo
No paraba de provocar, posiblemente sin darse cuenta y porque estaba en confianza con dos amigos de su hijo, pero lo cierto es que tanto Ramón como yo no parábamos de pensar en sus enormes pechos, largas piernas y maravilloso culo que se adivinaba dentro de esos vestidos tan elegantes que llevaba siempre.
La conocí...