El demonio de Saint Clare
Mis rodillas reposan sobre la blanda superficie, mis manos igual. Confieso que en ocasiones se me hace difícil mantener la postura. La falta de equilibrio, el cansancio, la inquietud, y por sobre todo, el placer me obligan a postrarme por completo...
No se trata de un rey, tampoco está frente a mí.
La cama parec...