Maestra en mini (5)
No pasan más de cinco o diez minutos, cuando es ahora mi marido que con sus gritos indica que está a punto de venirse, Ana se desprende y con mucha ternura y paciencia se lleva ese pedazo de carne a la boca, mientras mi esposo le toca las tetas, ella mama con cariño tragándose hasta la última gota de semen...