Noche de bodas muy deseada (1)
No estaba enfadada porque me cogiese ropa, pero aún en caso de haberlo estado, hubiera sido imposible seguirlo estando tras oírle decir aquello… ¿cómo podía nadie ser tan adorable….? Me lancé a su cuello y le cubrí de besos… y de nuevo, necesitó hielo. Intenté convencerle de que aquello era una tontería, ya habíamos aguan...