Economista y prosti: Vacaciones y excepciones (1)
Me puse tan linda como pude para Sam, y disfrutamos de nuestros cuerpos por horas… nada nos quedó por hacer me cogió en tres o cuatro posiciones, me dejó la leche adentro, obvio, y me la tomé recogiéndola con mis dedos cuando escurría. Lo volví loco con un beso negro espectacular, con metida de dedo incluida, y susurró “me gus...