Hermana orgasmo
Mis piernas temblaban bajo su cabeza oscilante que se separaron más para dejar caer el pantalón y yendo contra las leyes de la física acaricié sus nalgas, primero por encima del camisón estampado en corazoncitos invisibles por la penumbra y después por encima de sus bragas que no demoré en quitar sin ninguna resistencia. No hablamo...