Mi novia y mi padre (2)
Al estar inmersa en lo que se escuchaba en el cuarto de Gustavo, vi que bajó su mano a la altura de su vagina, y comenzó a frotarse. Me dieron ganas de vomitar, era una mezcla de celos y enojo hacia ella que no sabía cómo podría volver a verla de la manera en que lo hacía, y cuando presté...