Celos ardientes
Que si tenía celos. Unos maravillosos celos de esa Zeni que lo volvía loco. Unos celos embriagadores que se apoderaban de mí cuando me hacía suya como si fuese Zeni. Unos celos que quería multiplicar por mil si cada vez él se transformaba en ese amante maravilloso que yo desconocía y que ahora era tan mío como nunca lo imaginé...