Faje en el auto
Se subió mi esposo prendió el carro y arrancamos, y el chavo volvió a la carga y me empezó a acariciar mi panocha metiéndome los dedos y masajeando mi clítoris, sentía tan rico que no quería que el tiempo pasara era tanto que mi gozo que no quería venirme, mientras hacía esto con la otra mano estaba apretando mis tetas...