En un camping nudista
Noté un mínimo roce, no me aparté, él se acercó más, sentí su miembro en mi culo en toda su extensión, un segundo, dos, tres, un rato interminable. Estábamos casi en el rincón. Nadie podía ver lo que pasaba, porque además había mucha gente. Insistió en pedir la cerveza como si nada pasara, yo notaba como su polla se iba...