Relatos Porno

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Relato destacado

Relatos Porno » Pag. 30

Mi tío me visita de nuevo

Empecé a convulsionar, temblaba y mi culito descontrolado se abría y se cerraba, mi pollita ya sin la presencia de mi tío estaba durísima como piedra, con una mano lo metía y lo sacaba, la otra arañando la cama, mi piel erizada, y exploté en un intenso orgasmo, casi doloroso de lo intenso y rico, no sé cuánto tiempo duró...

Tu esposa es una puta

Empezamos a caminar hacia atrás, él cayó sentado nuevamente y yo quedé de frente a la entrada de local, dándome de sentones sobre aquel desconocido, mientras miraba pasar los autos, esperando que alguno fuera el de mi marido y mirara a su dulce esposa ser una puta de verdad. Mecánico: vas a hacer que me venga con esas nalgotas...

Casamiento, últimos detalles

Se coloca de rodillas sobre mí, siento el glande del arnés en el borde, y con un poco de presión me lo mete, exclamo un ay, y comienza a moverse, tres movimientos y lo introduce un poco más, y lo termina metiendo todo, sus movimientos enérgicos todo su cuerpo sobre mí, en mi oído me dice: ”¿te gusta?”, y le...

Mi compañera de trabajo, Elsa y yo

Dicho y hecho, Elsa se bajó de mí, se tumbó sobre el sofá con las piernas bien abiertas, Alicia también se apartó de mí y poniéndose en pompa, llevó su boca hasta el coño de Elsa, y nuevamente se puso a lamerle el coño, yo me puse detrás de ella de rodillas, y en esta postura, volvía introducir mi polla...

Amigas y cuñadas. Show de sexo

Me sentó en el sofá y me besó otra vez. Apoyándose en mis hombros se sentó en mi regazo quedando cara a cara. Rodeo sus piernas en mi cintura, nuestros pechos chocaban y sentía la dureza de sus pezones. Una vez así, agarró mi pija con una mano, la ubicó en la entrada de su concha y poco a poco...

La prima Sofía (2)

–Me encantan. –Le respondí continuando con un par de nalgadas más y aumenté el ritmo de la penetración, el sonido de mi pelvis y sus nalgas se hacían más sonoro y mis embestidas más frenéticas. Sofi trataba de incorporarse por el dolor que le causaba mi excitación pero quería continuar y se trataba de acomodar. –Así, no p...

El aprendiz de doña Lulú

Yo no paré. Al contrario. Aumenté el ritmo una vez más. Hasta que lo sentí. Un gemido largo. Profundo. Ronco. Sus ojos se pusieron totalmente en blanco. Su cuerpo se arqueó. Se retorció de tanto placer. Sudando. Temblando. Y una explosión caliente dentro de mí. Me llenó entera. Pulsación tras pulsación. Hasta que quedó exhaust...

Dilema de una buena tía (6)

—No pares de mirar, Verónica —dije con voz firme—. Esto es parte de la higiene. Tienes que aprender. Diego soltó un gemido largo y profundo. Su cuerpo se sacudió con fuerza mientras se corría entre mis dedos. Los chorros calientes se mezclaron con el agua y fueron arrastrados por el desagüe. Mantuve el ritmo hasta que terminó ...

Mi cómplice (2): Secretos

Yo la observaba, sabiendo que cada una de sus decisiones profesionales estaba teñida por el deseo de complacerme. No era una subordinación laboral; era una alianza de sangre y secreto. Ella era mi cómplice, la que custodiaba mi oscuridad mientras yo pulía su talento. Éramos un equipo perfecto. Hasta que el juego empezó a pedir más....

Mi esposa y mi vecino maduro (6): Rompiendo límites

Tras sus palabras ahora si empujó su verga adentro, abriéndose paso por mi interior, sentirlo era una sensación de dolor, que poco a poco se convirtió en placer, sus estocadas fueron aumentando su velocidad, entre las embestidas sentí de repente sus dedos en mis pliegues vaginales, me estimulaba por los dos agujeros, se notaba su exp...
de 2006
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