Escribiendo juntos
La acomodé a mi altura y con un dedo empecé a dilatar su ano, entró con facilidad, primero uno y luego otro, y comencé a follármela con los dedos, miré su cara, tenía los ojos cerrados, estaba disfrutando de todo aquello, y yo estaba que reventaba así es que coloqué mi polla sobre su pequeño y oscuro agujero y empecé...