Iniciando a nuestros hijos mellizos (11)
Eso fue la chispa que encendió la llama. Mi polla se movía cada vez más rápido en su orificio anal, cada estocada más profunda, cada uno de sus gritos más descontrolados, mi esposa me decía que no parara, que no podía aguantar, que ya se iba a correr con mi verga en su culo. Y sucedió, la sentí soltarse, su...