Una noche con mi amigo
Todavía recuerdo cuando decidimos hacerlo en aquella posición. Vos con la cabeza a un extremo y yo en la otra, me dijo. Teníamos mutuamente nuestros pies al ras de nuestras orejas y nuestros muslos rozándonos, pero no me importaba, no era la primera vez que por vagancia preferíamos dormir así y no armar otra cama. Y aquí amigos. in...