El viejito en la residencia (2)
Tres días después volvió Elena al trabajo después de un descanso necesario. Cuando entró por el jardín de la residencia, con firmeza, derrochando elegancia natural, Javier estaba sentado en un banco a la sombra de un árbol con su libro en la mano. Levantó la mirada y la observó caminar. Ella no se dio cuenta, continuando su paso ...