Por fin me cojo a mi tía Rebeca
Hoy les contaré cómo me comí a mi tía Rebeca.
Todo empezó un domingo en la mañana, iba a ir con unos amigos a entrenar en mi bicicleta, por lo general siempre hacemos rutas largas y en esta ruta a mitad de camino vivía mi tía Rebeca, 1.50 de estatura, cabello crespo, ojos caf&eacu...