Relatos Porno

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Relato destacado

Relatos Porno » Pag. 57

Arrogancia (1)

Me di cuenta de que tuvo varios orgasmos ya que ocasionalmente apretaba sus piernas contra mi cuerpo o gemía mientras bebía un sorbo de café. Luego de desayunar fuimos a ducharnos juntos y, mientras lo hacíamos, ella no dejaba de excitarme: acariciando mi cuerpo, mis genitales a través del dispositivo de castidad o incluso lamiéndol...

Disfrutando bajo la segunda piel

Introdujo las manos en las mangas largas; los guantes integrados se ajustaron dedo por dedo, cubriéndolos por completo. Sintió el látex apretado alrededor de sus muñecas, donde colgaban pequeñas argollas metálicas. Pasó los hombros y el torso con lentitud. El traje abrazó sus pechos y su cintura, creando una segunda piel que la co...

Bendición del hijo (5)

—Ma, tú aceptaste jugar. No seas mala perdedora ahora. Además, Luis ya se está divirtiendo. ¿Verdad, Luis? El viejo sonrió con los dientes amarillos, sin quitarle los ojos de encima. —Claro que sí, muchacho. La señora está muy linda esta noche… sería una pena que se acabe tan rápido. Paula intentó levantarse, pero yo puse...

La asamblea de las madres ninfómanas (4 ¿Final?)

Y Deborah, mi madre, todavía chorreando la leche de Minho, se puso frente a mí, abrió la boca y se tragó mi polla hasta la garganta. Chupó con amor de madre, lengua girando, garganta apretando. No aguanté. Me corrí con fuerza en su boca, chorro tras chorro, mientras ella tragaba sin desperdiciar ni una gota, mirándome a los ojos c...

Año nuevo con Luis

Me tomó por la cintura y me hizo girar, dándole la espalda. Me senté sobre sus piernas, sintiendo el calor de su piel contra la mía, el vello de su pecho rozándome la espalda. Agarré su pija con una mano, todavía húmeda de mi saliva, y la guie hasta mi entrada. La sentí pulsar contra mi concha, pidiendo paso. Bajé...

Madre dermatóloga

No fue un roce médico. Fue una caricia. Palma abierta, dedos que bajaron por el tronco, apretaron suave el escroto como buscando algo inexistente, volvieron a subir. Bajó el prepucio con dos yemas expertas, lo dejó bajar del todo, lo volvió a subir despacio cubriendo la cabeza hinchada. Una, dos, tres veces. Lubricado por el mismo ace...

Hambres cruzadas: Crónica de un servicio (muy) técnico

Se puso de rodillas abriendo mis nalgas en busca de ese lugar negado a muchos, pero para mí es bienvenido. Con la punta de su verga trataba de entrar a mi hoyito, así que me puse en cuatro para que fuera más fácil. Él entraba lentamente, abriendo los músculos anales; duele, no lo voy a negar, pero manejé el aire...

Dilema de una buena tía (3)

—Esto no puede seguir así —dijo con la voz temblando de indignación… o de algo más—. El chico está sufriendo. Esa tensión constante no es sana. Un hombre joven no puede estar con esa… esa presión todo el día. Necesita liberarse. Suspiré y me apreté las sienes con los dedos. —No es solo eso, Carmen. —Mi voz salió ro...

Me ordenas

Sacó el dedo y me dijo que me girase de rodillas. La miré y ella, traviesa, llevo el dedo a sus labios y lo metió en la boca saboreándolo. Se levantó de su posición de rodillas y dobló las piernas. Con una mano se abrió el ojete y metió el dedo que había chupado en su culo. El dedo se...

En la trastienda

Ella se giró hacia el lado, donde Claudio continuaba con los labios convulsionantes y la verga entiendo un río de leche a sacudidas, se abocó al sexo y lamió el semen de los dedos de él para terminar metiéndose en la boca todo el pollón de su compañero. Sus mejillas reflejaban los movimientos de succión. Él se estremecía; habí...
de 2026
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