Agua, vapor y hormonas
Mi toqueteo se transformó en un dedeo apasionado que hacía resonar mi vagina humedecida por toda la habitación, una masturbación que me provocaba gemidos, jadeos, deseos de llegar al orgasmo y a la vez seguir en ese estado de deseo sexual. Tras varios minutos tocándome agarré una de mis almohadas, la puse debajo de mi vulva mientras...