Prácticas para educación de mujeres sumisas
Llego a tu casa, hemos quedado por la tarde, sobre las 6, como siempre soy puntual, no me gusta hacer esperar, ni esperar, abres la puerta de tu casa y nada mas entrar empiezas a hablar, estas parlanchina, supongo que entre nerviosa y cachonda comentas cosas sin importancia, me cuentas mientras yo te escucho y me voy quitando la chaqueta ...