Carlos, mi señora y yo
Culeamos hasta acabar frente a la ventana, a la vista de Carlos. Dos días después tuve que venirme a la ciudad pues mi hermano enfermó gravemente y no tiene quien lo atienda. Tuvo que operarse y yo lo acompañé los 4 días. La segunda noche, mi mujer me dice que invitará a Carlitos a cenar pues se siente sola y...