Ajustando cuentas (ll)
Asustado y preocupado por mi reputación acepté no de buena gana volver, esta maldita mujer podría destruir toda mi vida por completo de un plumazo. Golpeo la puerta antes de entrar ¡Adelante, y cierra la puerta detrás de ti perrito! ¡Si señora! Obedezco de inmediato y aprovecho la oportunidad...