Relatos Porno

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Relato destacado

Relatos Porno » Pag. 96

Placeres prohibidos. Lujuria incestuosa (3)

Los testículos de Diego golpeaban suavemente contra la piel de su tía, cada embestida amplificaba el calor que los consumía. La cámara, aun grabando, capturaba cada detalle: el brillo del sudor en las nalgas de Elizabeth, la forma en que su ano se aferraba a la verga de su sobrino, el balanceo de sus senos con cada movimiento. La habi...

Albert, el albañil

Me subí encima de él y me quitó la blusa, le ofrecí mis senos que chupaba y lamía con gran desesperación; sus bigotes también me proporcionaban nuevas experiencias ya que nunca había tenido la oportunidad de estar con un hombre que los tuviera; sentía como se me clavaban en la delicada piel de los senos, pero lejos de molestarme,...

Familia complicada (11): Trío con mi hermanastra

Laura quedo con su boca haciendo un O, Flor bajo inmediatamente y levanto una pierna de Laura y la puso para atrás sobre mi cadera, inmediatamente su boca se fue contra su vagina, empezó un trabajo tan bueno que un par de minutos después Laura estaba jadeando y moviendo ella levemente las caderas buscando que mi pene entre y salga...

Sexo lésbico de pago

Primero notó una mano que le bajaba las bragas y que acariciaba sus nalgas y, de pronto, un golpe fuerte que le hizo emitir un leve chillido, luego otro cachete y otro más. Estaba a su merced, sus pechos balanceándose a cada azote, sus muslos tensos a cada embestida. Luego, Marta la incorporó y, tras apartarle con el dedo una...

Economista y prosti: El reencuentro con Maca. Mi confesión

Lamí y chupé su ano, un amor de culito. De pronto, comencé a jugar con el consolador, se sorprendió pero no le molestó. No quise forzar nada y apenas le metí menos de la mitad. Gemía y tomaba grandes bocanadas de aire. Se lo saqué, se lo di y me devolvió el juego. Luego de un rato, nuevamente estábamos una...

Placeres prohibidos. Lujuria incestuosa (2)

Se acercó al colchón, su respiración era agitada mientras se acostaba lentamente sobre el cuerpo de Elizabeth, el calor de su piel contra la suya enviaba una corriente eléctrica por todo su ser. Con un movimiento cuidadoso, volvió a deslizar la tanga a un lado, sus dedos rozaron la suavidad de sus nalgas antes de posicionarse. La pen...

Valeria. M hijastra nos espía cuando tenemos sexo su mamá y yo

Cuando la vi muy concentraba en mi pene y con sus ojos cerrados, decidí voltear abiertamente hacia la puerta y ahí estaba. Parada en la puerta, esta vez la rendija aún más abierta y nuestras miradas se cruzaron de nuevo, pero en esta ocasión no salió corriendo. Podía ver solo un fragmento de su cuerpo, pero sabía que se estaba...

Luna de miel erótica

Pero fue su falda la que terminó de encenderme. Corta, ligera, apenas a medio muslo, parecía hecha para ese clima y, al mismo tiempo, para tentar mis límites. El movimiento de la tela dejaba intuir la forma de sus curvas, la firmeza de sus piernas, el vaivén natural de su andar. No mostraba nada directamente, pero dejaba que mi imagin...

Casi me enamoro de ella

Rendida y toda encharcada se echó hacia atrás en un estado de placer que no le permitía reaccionar, mientras yo seguía saboreando, me senté en el piso mirándome como de mis tetas estaban duras. Me puse de pie, y me coloqué a su lado, me tomé una teta con la mano y se la ofrecí en su boca, ella iba...

Candaulismo

Me puso a mil cuando me dijo casi susurrando: "Cómeme el coño". Tumbándola, le separé las piernas y me demoré lamiendo sus labios, luego abriéndolos para succionar suavemente su clítoris. Sentí su orgasmo y cómo se arqueaba. "¡Fóllame! Fuerte.". La penetré, mis testículos golpeando su perineo. Minutos eternos pero fugaces "¡...
de 1964
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