De la fantasía a la realidad (Un nuevo cornudo)
Nuestras lenguas aun jugando con la del otro. No sé cuánto tiempo paso, desde que sentí su explosión en mi interior, pero en medio del beso mi celular sonó. Volví en mí. Me separé, bajé mi falda, acomodé mi blusa con mi sostén aún abajo. Contesté y era mi esposo, estaba afuera esperándome, no había oído por todo lo que...