Velas pero no románticas
Él totalmente lampiño y de piel oscura olía a hombre cuidado y deseoso de otro hombre, yo peludo de piel muy blanca olía a sexo y eso lo calentaba mucho según veía, ya que ni hablábamos, gemíamos pasión, chupé sus pezones, mi lengua recorrió su cuerpo y pubis, tragué un pene duro y grande, sus huevos eran deliciosos y enseguid...