El móvil dentro de mi vagina y una tarde de sexo con Roberto
Las risas se agolpaban en la mesa del comedor cuando aparecí con lo que iba a ser un pavo bien asado y en vez de eso presentaba una especie de pájaro carbonizado, Óscar, mi marido, a pesar de las risas intentaba disculparme echándole la culpa al horno. Fue la última cena que todos compartimos juntos ante...