Desvirgando a un casado (Parte 2)
Los deseos de tener sexo nuevamente crecían con cada encuentro en su oficina, a la vista de todos, con cada sonrisa con la que me recibe, con cada chat caliente... las charlas por internet se incrementaron tanto en horario de trabajo como en las noches desde su casa, mientras su mujer duerme o ve televisión. Por Skype nos pa...