Confesión 001: Fue una inmensa sorpresa, en muchos sentidos
Con mis dos manos apreté su cintura y le hice que siguiera un compás de entrar y salir de mi boca. Él aceptó la propuesta y se dejó llevar. Fue un ritmo suave que fue ascendiendo y ni cuenta pude darme que sus manos tomaban mi cabeza e intentaban que su verga entrara cada vez más en mi boca. Aparentemente...