Soy la putita de mi vecino
Todos los días es igual, tengo que planchar, preparar el desayuno y despedir amorosamente a mi marido como la “buena” mujer y “buena” esposa que soy, a las 9 a.m. Siempre que salgo a la puerta a despedirlo con un beso, saludamos al vecino, ¡Buen día vecino!
Mi marido arranca su auto y yo le h...