Aprendiendo con maduros (4)
La trabajé con delicadeza, saboreándola, sintiendo como recorría cada milímetro de mi boca y notando como a medida que su excitación crecía el olor a macho que emanaba invadía mi boca en su totalidad. Emilio me tumbó boca arriba. Me tuvo otro ratito chupándosela hasta que decidió que era el momento de enterrarla en mi coño. Men...