Devota a Dios
Me quitó la mano y puso la de ella, sin ninguna delicadeza me metió los dedos en la vagina, me daba con fuerza, como nunca me había dado, sentía mis dientes en mis labios mordiéndome porque el placer que se sentía no me dejaba gemir, Carla chupaba baboseaba mi ano mientras yo mojaba todo su mano y la apretaba con...