La historia de Ángel, solo era un muchacho (46/59)
Tiró de mis brazos para tenerme pegado a su pecho, su lengua golpeaba en mis labios exigiéndome paso, lucharon entre ellas dándose gusto, hasta que jadeando y sin aliento colocó la boca en mi oído.
-Gatito lindo, yo también te necesito, ¿pensabas que solo te sucede a ti? -me separó...