Lo que aprendí en un putero: Unas clasecitas para coger
Con un poco de práctica después de haber entregado el quinto ya había perdido el miedo de abrir las piernitas, ya cogía tranquila.
Después ya más cómoda comenzaron las variaciones e inclusive un tiempo después llego al punto de aflojarle las nachas a un amigo y ya encarrerados nos...