Una madura y atractiva mujer
Ella no contestó. En lugar de eso se arrodilló frente a mí y empezó a mamar mi polla. Yo acariciaba sus cabellos y la empujaba cada vez con más fuerza. Me la follaba por su boca. Luego de un rato la incorporé, corrí su tanguita y la penetré. Noté como si una corriente de mil voltios la atravesara. Ella gritaba...