Relatos Porno

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Relato destacado

Relatos Porno » Pag. 39

Tocándonos

Y él, con una conversación que lleva a la otra, comenzamos a tocarnos, su voz me moja el panty sin mucho esfuerzo, recordar lo duro y rico que es, me excita más, hablamos de tantas fantasías por hacer que terminé tocando mi clítoris e introduciendo mis dedos en lo profundo de mi vagina, mientras observaba por la cámara como él...

La máquina de follar

Colocamos a fuckbot debajo de la mesa, en el centro de la misma había un agujero chico de unos tres centímetros por donde asomaba el eje vertical, justo debajo de la hamaca sexual que pendía del techo, coloqué el mismo dildo que había usado en la punta del eje, y ella se sentó en la hamaca, acomodó sus piernas, las...

La revista

Se enfundó en un pantalón y campera de cuero negro y unas botas rojas de fino tacón que estaban en el fondo del placar, que nunca se había animado a usar. Se peinó y maquilló sugestivamente y no se puso ropa interior, dejando en un costado la que su marido le había obligado a usar. El segundo fue cambiar de...

Los guantes

Entonces abrió la cremallera trasera del pantalón, él gruñó, las caderas se alzaron involuntariamente, el cuero de sus pantalones crujió contra el colchón, entonces ella en forma suave introdujo varios dedos enguantados en el ano del hombre, entonces con sus guantes estimulo el pene y la próstata del hombre. Ella aceleró el ritmo...

¡El amor no es algo para compartir! ¿Y el placer? (1)

Mi tío era tan descarado en su comportamiento que yo ya estaba a punto de discutir con él y, para no hacerlo, invité a Bruna a dar un paseo y salimos caminando por la playa, regresando después de pasada más de una hora y, al llegar al lugar donde nos encontrábamos, mis padres y mi tía ya no estaban allí...

Cogiendo con el dueño de la casa

Me puse pie y sujetándome de la cabecera de la cama me movía en su cara, él no dejaba de lamer mi panocha húmeda, metía sus dedos y me nalgueaba. Seguí moviéndome hasta que tuve un orgasmo. M: Así, así disfrútalo. Móntame, ahora mirándome. Lo monté y me hice un poco hacia atrás, él podía ver cómo rebotaban mi tetas...

Un fin de semana vacacional (2)

Se posicionó detrás de mí y entró con una embestida tan seca y potente que sentí que me partía en dos. Solté un alarido que rasgó el silencio del campo mientras él empezaba un vaivén brutal, rítmico, animal. Mis manos resbalaban por el metal del parachoques a causa del sudor. El sonido de su pelvis chocando contra mis nalgas y...

Visitando con sus amigos a la tía (4)

Cuando sintió que él estaba al borde, se apartó con cuidado. Se subió a la cama, se colocó a horcajadas sobre él y lo guio dentro de sí con una mano temblorosa. Bajó despacio, sintiendo cómo la llenaba centímetro a centímetro, cómo sus paredes internas se ajustaban a él con una ternura que no había sentido con los otros. Emp...

Mi esposa y mi vecino maduro (4): Aceptando los cuernos

José la dejó y se despidió de ella dándole una nalgada, bajándola de su camioneta como si estuviera dejando a una puta que acaba de contratar, ella fue al baño del lugar y terminó de asearse, paseó por la plaza y pasó por la cena para venir de nuevo a casa. Atento a lo que me contaba yo tenía una...

Baños clausurados (7)

Su cola toda abierta, sus entrañas llenas, se sentía toda completa. La cogían sin miramientos ni dudas, todo era fuerte. Sentía su clítoris al rojo vivo y cada embestida ella movía hacia adelante su monte Venus buscando mayor frotación. Acababa de forma brutal, sin ver, atada, con el culo lleno y el clítoris al rojo vivo. Nunca hu...
de 1984
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