La madrastra seductora
Nunca me imaginé vivir una situación como esta, pero así se dieron las cosas. Me casé por segunda vez con un hombre llamado Rodrigo. Él tenía un hijo. Su nombre era David, 18 años. Era blanco, delgado, de cabello negro, con cara de ángel.
Me gustaba mucho, pero jamás pensaba decírselo debido que en ese momento yo vendría sie...