Consulta médica
Empecé a mandárselo todo, a lamer todo el tronco de su palo jugando con su cabeza y el ojito, luego bajaba y lamía sus huevos. Me subí a la camilla quedando empinada y me hice a un lado el hilo dental para que siguiera acariciando mi panocha y sus dedos también pasaban por mi culo. Me decía: —Que culo tienes...