Me entrego a mi hijo y ahora no sé cómo seguir
Le doy acceso a mi vagina para que Héctor pueda lamer, besar y chupar casa milímetro de mi piel, cada uno de mis pliegues, Héctor desliza su lengua desde mi vagina hasta mi trasero una y otra vez volviéndome loca de placer... Le digo a Héctor que comience a penetrarme, que ya no aguanto más, que haga disfrutar a su...