Día 4. Jueves: En la bañera
—Quien lo dijera, te hacías la muy decente y mira ahora, eres mi puta mojada con mi leche dentro de ti… te encanta que te rompa el culo… quiero oír que digas que eres mi puta. El placer que sentía era inmenso, me sentía llena, plena y mis orgasmos se sucedían uno tras otro, jamás había sentido tanto placer y...