Mi esposa, la puta de la empresa (III)
Como nunca enfrenté a Gaby tras descubrir todos los mensajes en su teléfono durante el tiempo que estuvo inconsciente por el accidente, supongo que ella pensó que todo seguía normal. Lo normal era que yo no revisara su celular, así que lo dejaba descuidado por ahí como siempre.
Yo aprovechaba e...