Marta: azotes y orgasmo
Marta abrió la puerta de su piso y se quedó unos segundos quieta intentando oír algo que delatara la presencia de su pareja.
No oyó nada.
Normalmente Luis llegaba sobre las ocho, eso si no se retrasaba. Eran las siete y media.
Marta se quitó los zapatos de tacón y caminó en medias ...